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Fiestas


De antiguo viene el que para la Candelaria se prendan hogueras, comenzando con esta celebración, en la que se conmemora el cumplimiento del mandato de la ley mosaica de la purificación de la Virgen María y la presentación de Jesús en el Templo, el tradicional ciclo festivo de Jabalquinto. 

En Semana Santa, como en otros tantos pueblos de la provincia, se ha llevado a cabo el canto de los denominados “pregones”, previos a los desfiles procesionales de los días centrales de la Semana de Pasión. De entre ellos el que se denomina “El Paso” se dramatiza con un antiguo rito de teatralización a las puertas mismas del templo parroquial, después del desfile procesional del Viernes Santo, y en él tiene lugar el emotivo encuentro de la imagen de Jesús con la de su Madre, bajo la advocación de la Virgen de los Dolores, en el que llegan materialmente a abrazarse. Es tal la devoción y fervor que sienten los hijos de Jabalquinto por Nuestro Padre Jesús Nazareno, que lo tienen como patrón de la villa, siendo cuando menos peculiar poder asistir en plena época estival –el 26 de julio, dentro de las ferias y fiestas patronales– a su procesión, que nos evoca y rememora pasajes y sensaciones entroncadas en la primavera. En la noche del Jueves Santo ha sido costumbre tomar el tradicional hornazo, que en otros lugares se toma para el Domingo de Resurrección o para la festividad de San Marcos. 

Del carácter eminentemente agrícola del ciclo festivo de Jabalquinto da muestra la muy antigua celebración de la festividad de San Isidro, con desfile de carrozas enjaezadas, muy anterior a las que en la década de los años cuarenta del siglo XX se instauraron en muchas poblaciones jiennenses por las Hermandades Sindicales de Labradores, puestas todas por el nuevo régimen instaurado entonces, bajo la protección del patrón de Madrid, el modesto labriego San Isidro. 

Con las mismas connotaciones festivas de otros pueblos de la comarca, se festeja el que hasta no hace mucho fuera uno de los jueves que relucía en el año más que el propio sol, caso del Corpus Christi, donde la procesión Eucarística recorre los diferentes altares puestos por los vecinos y en los que son frecuentes las ofrendas de pan y vino, representativas del simbolismo propio de tan arraigada celebración.




Ayuntamiento de Jabalquinto

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